BURGOS, 7 DE JULIO 2026. La industria de Burgos afronta un reto clave para avanzar en su transformación digital: incorporar profesionales tecnológicos capaces de aplicar la inteligencia artificial, la automatización, la robótica y el análisis de datos a los procesos productivos. Aunque la provincia dispone ya de casi 12.000 profesionales vinculados a actividades tecnológicas y este empleo representa el 7,3 % de su mercado laboral, el tejido empresarial sigue encontrando muchas dificultades para cubrir determinados perfiles especializados.

Así lo recoge una información publicada por Diario de Burgos, que sitúa a la provincia por encima de la media española, cifrada en el 6,9 %, en cuanto al peso del empleo tecnológico. Burgos se encuentra, además, entre las diez provincias españolas en las que este tipo de puestos tiene una mayor presencia relativa en el mercado de trabajo.

En este contexto, el apoderado de ITCL Centro Tecnológico, José María Vela, pone el foco en una necesidad concreta de la industria: “disponer de profesionales que combinen conocimiento tecnológico y comprensión de los procesos fabriles”. «Necesitamos perfiles híbridos que conecten la tecnología con la fabricación tradicional», señala Vela en declaraciones recogidas por el rotativo burgalés.

La reflexión resulta especialmente relevante en un momento en el que las empresas avanzan desde la digitalización hacia una nueva etapa marcada por la incorporación de inteligencia artificial a los procesos industriales. Según la información publicada, la demanda empresarial se concentra en perfiles como técnicos de mantenimiento, especialistas en automatización, sensores y robótica, programadores, analistas de datos, expertos en inteligencia artificial, ciberseguridad y seguridad industrial.

En este sentido, el responsable de ITCL cree que la cuestión no pasa únicamente por disponer de especialistas puramente tecnológicos. “La industria necesita también profesionales con capacidad para comprender la realidad de una fábrica, interpretar los datos que genera y convertir la tecnología en mejoras concretas de productividad, eficiencia y calidad”.
Vela añade que las empresas buscan perfiles muy técnicos, pero también profesionales capaces de trabajar de forma transversal en las organizaciones. En la información de Diario de Burgos, describe una evolución desde las fábricas tradicionales hacia entornos cada vez más inteligentes, conectados y flexibles, en los que los datos permiten optimizar consumos energéticos y adaptar la producción de manera más rápida a las necesidades del mercado.

El desafío afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas. La transformación tecnológica exige perfiles cualificados que son escasos y, al mismo tiempo, difíciles de incorporar para compañías que compiten por el talento con grandes empresas y otros territorios. Esta situación convierte la captación y retención de profesionales en un elemento estratégico para la competitividad industrial de Burgos.

En este sentido, Vela apunta también a la importancia de generar un entorno atractivo para el talento. «El Parque Tecnológico es clave para atraer profesionales», afirma el apoderado de ITCL. La creación de un ecosistema que reúna empresas innovadoras, centros tecnológicos, proyectos de investigación y oportunidades profesionales puede contribuir a reforzar la capacidad de Burgos para captar especialistas y facilitar el retorno de profesionales que desarrollan su carrera fuera de la provincia.

IA INDUSTRIA BURGOS

CASI 12.000 AFILIADOS TECNOLÓGICOS

Los datos publicados muestran el peso que ya tiene la tecnología en la estructura económica burgalesa. El artículo, rubricado por el periodista Guillermo Arce, cifra en 11.954 los afiliados tecnológicos por actividad en Burgos, con una presencia especialmente destacada en la industria química, con 3.510 afiliados; la fabricación de vehículos de motor, con 2.602; y la fabricación de maquinaria y equipo, con 2.343. A estas actividades se suman la programación y consultoría, la industria farmacéutica, la investigación y desarrollo y la fabricación de material y equipo eléctrico, entre otras.

 

La posición de Burgos parte, por tanto, de una base industrial y tecnológica relevante, pero el reto consiste en transformar ese potencial en capacidad real de innovación. Para ITCL, la respuesta pasa por formar, atraer y retener profesionales que sepan unir dos mundos que ya no pueden avanzar por separado: el conocimiento tecnológico y la experiencia industrial.

 

Fuente: Diario de Burgos, información titulada «La industria no encuentra empleo tecnológico para transformarse», firmada por Guillermo Arce y publicada el 6 julio de 2026.