El centro tecnológico muestra los avances del proyecto ANASTRA, desarrollado en colaboración con ITAGRA y financiado por ICECYL, una iniciativa que combina sensórica avanzada, robótica móvil e inteligencia de datos para impulsar una agricultura más sostenible, eficiente y preparada para los retos climáticos.

ITCL Centro Tecnológico participa por segundo año consecutivo en DIGIVIT, el espacio especializado en innovación, digitalización y nuevas tecnologías aplicadas al sector vitivinícola y agroalimentario que se celebra en el marco de la Feria de Lerma 2026.

En esta edición, el centro tecnológico presenta los avances del proyecto de investigación ANASTRA, una iniciativa orientada al desarrollo de nuevas tecnologías para el análisis de suelos agrícolas en tiempo real y la evaluación de su capacidad de fijación de carbono.

El proyecto, ejecutado en colaboración con ITAGRA y financiado por ICECYL, responde a una necesidad creciente del sector agroalimentario: disponer de herramientas objetivas, rápidas y precisas que permitan conocer mejor el estado del suelo, optimizar su gestión agronómica y cuantificar su contribución a la captura y almacenamiento de carbono.

La participación de ITCL en DIGIVIT 2026 es una oportunidad para mostrar cómo la tecnología puede convertirse en una aliada clave para agricultores, cooperativas, bodegas y empresas agroindustriales en un contexto marcado por la sostenibilidad, la eficiencia productiva y la adaptación al cambio climático.

Tecnología avanzada para conocer mejor el suelo

Los suelos agrícolas desempeñan un papel esencial en la fertilidad de los cultivos, el equilibrio ambiental y la retención de carbono. Sin embargo, los métodos tradicionales de análisis suelen requerir procesos complejos, tiempos prolongados y ensayos de laboratorio que dificultan la toma rápida de decisiones directamente sobre el terreno.

En este contexto, ITCL trabaja en una solución basada en sensores avanzados, tecnologías hiperespectrales, sistemas de geolocalización, robótica móvil e inteligencia de datos, con el objetivo de realizar mediciones directamente en campo y obtener información útil en tiempo real.

Esta tecnología permitirá generar mapas precisos del estado del suelo, identificar parámetros clave relacionados con la materia orgánica y la capacidad de fijación de CO₂, y apoyar decisiones vinculadas a la fertilización, la conservación del suelo, la productividad y la gestión agronómica.

Digitalización y sostenibilidad para el campo del futuro

La transición hacia una agricultura más inteligente exige herramientas capaces de transformar los datos en decisiones útiles. En este sentido, ANASTRA representa un paso adelante hacia modelos productivos más eficientes y sostenibles, al facilitar información técnica de alto valor para mejorar los rendimientos y reducir el impacto ambiental.

Además, la posibilidad de evaluar de forma rigurosa la captura de carbono en suelos agrícolas abre nuevas oportunidades en ámbitos como la certificación ambiental, los programas de sostenibilidad y los futuros mercados vinculados al carbono, cada vez más relevantes dentro de las políticas europeas y nacionales.

Con su presencia en DIGIVIT, ITCL muestra cómo la convergencia entre automatización, sensórica, inteligencia artificial y análisis de datos está redefiniendo la gestión agraria y generando nuevas oportunidades para el sector primario.

DIGIVIT, punto de encuentro para la innovación agroalimentaria

DIGIVIT vuelve a Lerma, Burgos, consolidado como un foro de referencia para conocer tendencias, compartir experiencias y conectar a los principales agentes del ecosistema innovador vinculado al vino, la agricultura y la industria agroalimentaria.

Durante el encuentro se abordan cuestiones estratégicas como la agricultura de precisión, la digitalización de procesos, la sostenibilidad, la automatización industrial, la trazabilidad, la inteligencia artificial y las nuevas demandas del consumidor.

La participación de ITCL Centro Tecnológico refuerza el papel de Castilla y León como territorio innovador en el ámbito agroalimentario y pone de relieve la contribución de los centros tecnológicos al desarrollo de soluciones reales para los desafíos del sector.