El 22 de marzo se celebra el Día Internacional del Agua, una efeméride que nos invita a reflexionar sobre la importancia de este recurso vital y la necesidad de implementar soluciones tecnológicas para su gestión sostenible. La creciente escasez de agua y la contaminación de fuentes hídricas exigen respuestas innovadoras que garanticen su disponibilidad y calidad para las generaciones presentes y futuras.
Proyectos tecnológicos destacados en la gestión del agua
Diversas iniciativas europeas están liderando el camino hacia una gestión más eficiente y sostenible del agua mediante la aplicación de tecnologías avanzadas. A continuación, se destacan dos proyectos emblemáticos en los que trabajamos desde ITCL:
Proyecto iMERMAID: Monitoreo y descontaminación de CoECs para proteger el Mediterráneo
El proyecto europeo iMERMAID, liderado por ITCL tiene como objetivo principal prevenir, monitorear y remediar la contaminación química persistente en el mar Mediterráneo. Con un presupuesto de 9 millones de euros, esta iniciativa busca desarrollar tecnologías innovadoras que permitan detectar y eliminar contaminantes en la cuenca del mar Mediterráneo. Entre las soluciones propuestas se encuentran plataformas autónomas sensorizadas para la detección de contaminantes y sistemas de eliminación basados en tecnologías de oxidación avanzada y filtración por membranas recicladas mediante ósmosis inversa. Estos desarrollos tecnológicos se implementarán en proyectos piloto en diversas regiones mediterráneas, incluyendo la cuenca del Ebro en España.

Ecosistema de Innovación INNO4H2O: Hacia una gestión inteligente del agua
El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) coordina el proyecto INNO4H2O, en el que participa ITCL, y que busca agrupar a todos los agentes del sector hídrico para orientarlos hacia una gestión más sostenible del agua. Este ecosistema de innovación se centra en tres ejes prioritarios: la economía circular, la gestión inteligente del agua (Smart Water) y la relación agua-energía. A través de la aplicación de tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial, se pretende optimizar el uso del agua, incrementar los recursos hídricos y promover prácticas sostenibles en el sector. El proyecto cuenta con la participación de centros tecnológicos y empresas especializadas, y está alineado con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, incluyendo agua limpia y saneamiento, industria, innovación e infraestructuras, producción y consumo responsables, acción por el clima y alianzas para lograr los objetivos.
La importancia de las soluciones tecnológicas en la gestión del agua
La implementación de soluciones tecnológicas en la gestión del agua es esencial para abordar los desafíos actuales relacionados con su escasez y contaminación. Estas tecnologías permiten:
- Monitoreo en tiempo real: La utilización de sensores y plataformas autónomas facilita la detección temprana de contaminantes y la evaluación continua de la calidad del agua, permitiendo una respuesta rápida y efectiva ante posibles amenazas.
- Tratamiento eficiente: Las tecnologías de oxidación avanzada y filtración por membranas ofrecen soluciones efectivas para la eliminación de contaminantes persistentes, mejorando la calidad del agua disponible para consumo y otros usos.
- Gestión inteligente: La incorporación de sistemas inteligentes basados en inteligencia artificial permite optimizar la distribución y el uso del agua, reduciendo pérdidas y promoviendo un consumo más eficiente.
Economía circular: Las soluciones tecnológicas facilitan la reutilización y el reciclaje del agua, promoviendo prácticas sostenibles que contribuyen a la conservación de este recurso vital.

En este Día Internacional del Agua, es fundamental reconocer el papel crucial que desempeñan las soluciones tecnológicas en la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Proyectos como iMERMAID e INNO4H2O demuestran que la innovación y la colaboración entre distintos actores del sector son esenciales para enfrentar los desafíos actuales y futuros relacionados con el agua. La adopción de tecnologías avanzadas no solo mejora la eficiencia en la gestión del agua, sino que también contribuye a la protección del medio ambiente y al bienestar de las comunidades.
