Realidad virtual terapéutica - ITCL

La terapia de realidad virtual es el uso de entornos interactivos e inmersivos simulados como una herramienta para aplicaciones de atención médica física o psicológica. La terapia de realidad virtual se ha vuelto más práctica y asequible con los nuevos dispositivos de realidad virtual mucho más baratos que hace unos años y la proliferación de aplicaciones de realidad virtual.

Con la ayuda de computadoras es posible diseñar entornos artificiales controlados increíblemente realistas que crean una experiencia simulada al paciente con la que se le puede diagnosticar o tratar. Después de todo, los sistemas de realidad virtual pueden inducir respuestas fisiológicas y psicológicas que pueden medirse mediante cambios en las hormonas del estrés y otros estados biológicos (Bassolino et al., 2018; Martens et al., 2019).

Estas realidades simuladas permiten a los terapeutas enfrentar a sus pacientes a situaciones que de otra manera serían muy complejas o imposibles de recrear en la vida real que desaten sus traumas, fobias, o ansiedades, suelen darse dos tipos de enfoques a estas terapias

La inundación, que es un enfoque muy intenso donde se generan estímulos que producen la mayor ansiedad al paciente, seguido de estímulos menos estresantes.

Y la exposición gradual adopta un enfoque más relajado en el que se introducen primero los estímulos menos estresantes.

La terapia con realidad virtual tiene múltiples aplicaciones, algunas de ellas son:

  • Fobias: La terapia de exposición de realidad virtual combina lo mejor de la terapia cognitiva conductual y la exposición in vivo (expone el paciente a lo que teme de forma controlada y en pequeñas dosis). Permite a las personas superar sus miedos en un entorno realista sin abandonar la comodidad y la seguridad de la oficina de su terapeuta.
  • Alivio del dolor: existen aplicaciones diseñadas para engañar al cerebro, distraer la atención de los brotes y desmentir las señales de dolor.
  • Fisioterapia: con un visor de rv, los pacientes pueden convertirse en fisioterapeutas por sí mismos. El paciente puede interactuar con el mundo personalizado, ver a otros hacer ejercicio y seguirlos como guías, jugar juegos que ayudan a rehabilitar las partes del cuerpo discapacitadas o lesionadas, y todo eso desde la comodidad de su hogar.
  • Entrenamiento deportivo: La realidad virtual es atractiva para personas que no suelen hacer deporte porque es divertido, más como jugar, dicen, que hacer ejercicio. Puede aumentar el ritmo cardiaco y quemar calorías, y es privado, sin las multitudes y los espejos del gimnasio. Personalmente puedo decir que he usado algunas de estas aplicaciones para entrenar en RV y son tan efectivas como una sesión en el gimnasio.

 

  • Estrés y ansiedad:  La terapia de realidad virtual es una experiencia totalmente inmersiva que puede ayudar a regular el sistema nervioso, cambiándolo de un entorno muy estresante a un estado parasimpático de relajación y tranquilidad. Además, puede proporcionar al «cerebro que piensa demasiado» una distracción agradable.

Además de las propias terapias en sí que se están desarrollando y aplicando en RV se están creando nuevos dispositivos como EEGs (electroencefalógrafos) compatibles con los visores de realidad virtual que permiten monitorizar al paciente y conocer información neurofisiológica sobre el estado emocional de los pacientes podría conducir a una mejora en estos tratamientos, en ITCL colaboramos en el proyecto europeo Mindtooth en el que se ha desarrollado un EEG y se está validando durante el uso de varios simuladores, analizando los niveles de atención y carga de trabajo mental de los usuarios y relacionándolos con momentos concretos de la simulación.

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